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Problemas asociados con Obesidad Sarcopenica Infantil

En la infancia es donde ponemos los cimientos de nuestra salud
9 de junio de 2026 por
Michelle Méndez Obregón, Michelle Méndez Obregón
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Estamos viviendo épocas criticas de sobre exposición a mal-información nutricional, mal-información sobre crianza respetuosa y mal-información sobre lo que se considera un estado de salud adecuado para cada etapa de la vida.

Cuando se inicia un proceso de alimentación complementaría, muchos padres están en una rutina acelerada sobrecargada de estrés y culpa por "ser padres ausentes" que caen en las herramientas de comida rápida, preenvasada y ultraprocesada para facilitar la transición entre lactante y minihumano, ademas de poder cubrir con los requisitos solicitados por las guarderías donde tienen que pasar los pequeños gran parte de su día.

Mientras continuamos con esta rutina, los niños que tradicionalmente deberían ser introducidos a la dieta familiar, han llevado una dieta que podríamos llamar desordenada con lo cuál están habituados a sabores muy condimentados, altos en sal, grasa, colorantes y aditivos que "no aceptan" con facilidad alimentos reales, sino que solo buscan productos ultraprocesados y al combinarse la renuencia del infante con la rutina acelerada del día a día más la culpabilidad disfrazada de disciplina positiva, caemos en dejar que el niño "coma lo que le gusta para que no se desnutra". 

Si permitimos que los pequeños se habitúen a comer todo en forma de puré, papilla, crema, nugget o picadillo para facilitarnos la tarea de alimentarlos rápidamente de manera automática mientras ven un dispositivo que los tenga "tranquilos", estamos alterando no solo su desarrollo psicoemocional que lo integra como miembro de una familia y una comunidad, sino las conexiones neuronales y de plasticidad que se hacen en el cerebro para poder ir cumpliendo los hitos de madurez que se requieren para su edad, así como la conexión con su propio metabolismo para poder aprender a interpretar la señales de saciedad y apetito.

Mientras más condicionamos a los niños a evitar masticar, comer desconectados de la interacción humana y de manera automática, comer sin variedad ni de acuerdo a estacionalidad, estamos provocando una alteración metabólica que se verá reflejada en su fisonomía con cosas tan simples como bajo tono muscular en la quijada, dientes "encimados", retraso en los periodos de dentición, aparición prematura de caries así como aumento de grasa visceral y problemas del síndrome metabólico relacionados con un aumento excesivo de tejido graso y pérdida de masa muscular.

La obesidad infantil, no solo es un exceso de tejido graso inadecuado para la complexión, edad cronológica y talla de un infante, sino una alteración sistemática que provoca daños fisiológicos irreversibles manifestados en procesos inflamatorios crónicos donde los niños tienen condiciones de fátiga cotidiana, crisis "ansiosas" mal diagnosticadas, problemas de rendimiento académico que se mal diagnostica como problemas de aprendizaje así como una rutina de sueño inadecuada que se manifiesta con irritabilidad crónica.

No se si han notado, pero cada vez hay más pequeños, en edades más jovenes que necesitan intervenciones de ortodoncia o incluso remoción de piezas dentales y esto debido a algo tan simple como la falta de masticado. Hay una relación directa entre la baja ingesta de frutas y vegetales, vegetales crudos, fibra y productos cárnicos "enteros" (no carne molida o embutidos) y la perdida de tono muscular integral que favorece al aumento de grasa corporal total. 

En resumen, si tu hijo no come vegetales crudos, no tiene que morder y desgarrar las carnes y tampoco sabe utilizar cubiertos, estas afectando su desarrollo de tono muscular, de plasticidad neuronal y de paso, incentivando a una mayor acumulación de grasa corporal relacionada con enfermedades del síndrome metabólico.

Cada etapa y cada proceso sirve no solo para nutrir tu cuerpo, sino para ir desarrollando madurez emocional, vínculos sociales y afectivos y una estrecha relación de reconocimiento de tu propio cuerpo con sus propias señales metabólicas.

Un niño que come frente a la tele, celular, iPad y todo lo que quieras, sentado en las piernas de los padres y abre la boca en automático no aprende a reconocer los alimentos, a disfrutar los aromas y sabores y mucho menos a crear recuerdos ni vínculos con los alimentos que pudieran ser reconfortantes y necesarios para la segregación adecuada de neurotransmisores.

Un niño que "no puede masticar" y solo come picadillo, vegetales en sopa ( que es más bien un puré de todo lo que se hirvió y no se quiso comer), jamás va a ejercitar los músculos bucales ni ayudar a su cuerpo a seguir el proceso natural de crecimiento, es por eso que empieza la atrofia dental porque no se "necesitan" los dientes definitivos, total, no hay nada duro que requiera ser molido, cortado o desgarrado.

La alimentación no se trata solo de mover la boca, sino de buscar la estabilidad del tronco y el control cefálico. Sin un tronco firme y una cabeza estable, la boca no puede funcionar correctamente, las texturas solo se reconocen cuando te expones de manera frecuente a ellas y los niños estan en constante exploración creando conexiones neuronales vinculadas con reacciones ante las acciones que toman, entonces el rechazo de un alimento se vuelve una conexión con la reacción de su medio.

Al comer alimentos duros y secos, no solo ejercitas la mandíbula; generas un efecto de autolimpieza mecánica que arrastra bacterias. Sin este estímulo, el sistema se colapsa, las bacterias progresan, las caries aparecen, se presenta el apiñamiento dental ya que el paladar se va estrechando, provocando dificultad en la respiración nasal, impactando en la calidad del sueño de los niños, confundiéndoselo con asma y afectando la actividad física porque son niños que se sienten todo el tiempo cansados, que se ahogan o con sudoración excesiva porque el cuerpo no tiene "un sistema de ventilación adecuado".

Lo más grave, es la mayor incidencia de disgnacias, que implican una pérdida del equilibrio morfo-funcional, ya que el cuerpo necesita los impulsos externos de "tirones" para crecer, entonces al no tenerlos, no hay necesidad de fortalecer los músculos bucofaciales y termina por impactar directamente en la deglución, alterando desde el primer paso del proceso digestivo.

Lo más terrible de esto, es que pocos profesionales de la salud trabajamos en equipo, rara vez un nutricionista refiere al paciente con el odontólogo pediatra y viceversa, mientras que las investigaciones más actuales, demuestran que la mayoría de las afecciones relacionadas con apiñamiento y paladar aplanado, asma y problemas respiratorios de adenoides o cornetes agrandados, están directamente relacionados con una dieta baja en ingesta de frutas y vegetales, baja en masticado y alta en productos ultraprocesados que favorecen al síndrome metabólico.

Antes de cirugías para tu criatura, antes de remover anginas, amígdalas y quemar cornetes, te invito a que hagas una introspección y evaluemos los hábitos alimentarios de tu familia. ¿Qué vegetales come tu hijo?, ¿Cuál es su fruta favorita?, ¿Sabe utilizar cubiertos y cortar la carne solito?, ¿Solo come picadillo, pollo desmenuzado y huevito?... Consecuentar hiperselectividad alimentaria para ahorrarnos la batalla campal del "no me gusta", está impactando más de lo que te imaginas en la salud metabólica, emocional y social de tu hijo, por no mencionar tu bolsillo, porque un niño desnutrido con bajo tono muscular y sin una relación positiva con los alimentos, es un niño que estará de manera crónica enfermito.

Así que la próxima vez que no quiera morder las zanahorias o que le tengas que partir la manzana y hervirla para que se la coma en puré, recuerda todo lo que vas a gastar en ortodoncista, internistas, alergólogos, endocrinólogos y todos los "ologos" que te imagines, por no enseñar la importancia de masticar los alimentos.

Para que los científicos de tiktok y tierraplanistas del mundo no se pirateen mi investigación, te comparto las fuentes científicas reales en las que me base con todo gusto, pero de manera personal.

Con mucho cariño, tu nutrinfluencer polémica favorita!


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